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Cómo Fotografiar tus Recetas

Hace ya algún tiempo que se ha popularizado la fotografía gastronómica, cada vez más gente inmortaliza sus platos y esto se debe, en parte, a las facilidades que existen hoy en día para realizarlas, simplemente con la cámara de nuestro smartphone podemos obtener unas instantáneas muy logradas. Cada día vemos infinidad de nuevas fotos en las redes sociales con recetas maravillosas y estamos seguros que tú también eres de los que publicas tus platos y los comparte con tus seguidores o amigos. Pues bien, hemos querido hacer un post para darte unos pequeños consejos a la hora de realizar fotografía de alimentos para que, siguiendo unos sencillos pasos y sin necesidad de utilizar un equipo profesional de fotografía, tus recetas queden lo más bonitas posibles y te sientas orgulloso de compartir tus creaciones culinarias con todos. Comenzamos:

CUIDA LOS DETALLES

En primer lugar, es fundamental cuidar los detalles cuando estamos realizando cualquier tipo de fotografía y, como no podía ser de otro modo, también ocurre en la fotografía gastronómica. Tenemos que cuidar que todo esté en su sitio, limpio y que no haya ningún elemento que pueda estropearnos la escena.

UNA REGLA BÁSICA: MENOS ES MÁS

En la fotografía gastronómica el concepto de “menos es más” es importantísimo. Tenemos que tener en cuenta que cada plato se compone de un producto principal y que éste, al mismo tiempo, lleva un acompañamiento. Si el acompañamiento es muy abundante, el elemento principal perderá absolutamente todo el protagonismo. Es recomendable acompañar nuestra receta pero no excesivamente, de esta forma el espectador no perderá de vista el producto que le queremos mostrar.

LA AGILIDAD EN HACER LA FOTOGRAFÍA

Como todos sabemos, la comida no tiene el mismo aspecto durante mucho tiempo ya que conforme va pasando, los alimentos van perdiendo propiedades como la textura, el color, etc. Por eso es muy importante que tengamos la escena bien planificada antes de ponernos a disparar la cámara. Debemos disponer los elementos, hacer pruebas de encuadre, perspectiva e iluminación y, cuando tengamos todo como realmente queremos, elaboramos los alimentos y realizamos las fotografías.

LA COMIDA SIEMPRE ES LA PROTAGONISTA

Ante todo estamos fotografiando comida y ella tiene que ser la protagonista absoluta. Es recomendable que no la acompañemos de demasiados elementos y que no utilicemos objetos muy recargados porque de esta forma resultarán más llamativos que la propia comida y ésta pasará desapercibida. Debemos utilizar un plato acorde a cada tipo de receta y elegir un fondo suave con un color neutro que sirva como acompañamiento. Si utilizamos fondos de colores vivos o unos platos muy llamativos no conseguiremos fijar la atención del espectador en nuestra receta, sino en los elementos secundarios que forman parte de la escena.

UTILIZAR LA LUZ NATURAL

Siempre que sea posible, es mejor utilizar la luz natural a la hora de realizar fotografía de alimentos. Nos dará un aspecto más natural y no alterará los colores de los alimentos que estemos fotografiando. Como ya sabemos, es en ocasiones es complicado trabajar con luz natural ya que no está en nuestra mano regularla así que te proponemos que intentes situar la escena junto a un ventanal que le proporcione luz natural de una manera suave pero evitando los rayos de sol directos, que crearían fuertes contrastes poco adecuados.

LOS DIFERENTES ENFOQUES

Selecciona el tipo de enfoque dependiendo de lo que quieras que resalte en la fotografía. Si lo que buscas es que se vean todos los elementos muy nítidos tendrás cerrar al máximo el diafragma, de esta forma, conseguirás una escena donde todos los elementos estén enfocados por igual. Si, por lo contrario, quieres dar protagonismo a un solo elemento abre el diafragma de la cámara al máximo y sitúa el punto de enfoque en el elemento en cuestión, esto te proporcionará un desenfoque de los otros elementos.

LAS DISTINTAS PERSPECTIVAS

Podemos utilizar diferentes tipos de perspectiva, es una forma muy personal de mostrar tus creaciones y cada persona tiene unos gustos o una preferencias a la hora de hacerlo. Las tres modalidades más extendidas son la perspectiva en picado (la cámara inclinada hacia abajo unos 45º, es la más habitual), perspectiva cenital (desde arriba, muy de moda en las redes sociales) y el ángulo normal (con la cámara paralela al suelo y fotografiando el plato desde su perfil). Elige la que más te guste dependiendo del plato que quieres fotografiar o ve un paso más allá y ábrete a experimentar, siempre puede resultar interesante experimentar con nuevas perspectivas y formas.

Estos son los siete consejos básicos que creemos que te servirán de mucha ayuda a la hora de realizar fotografía gastronómica. Te podemos asegurar que si los sigues lograrás obtener unos resultados muy profesionales. Ahora solamente falta que cojas la cámara (o el smartphone) y empieces a practicar. Ah, y no te olvides de compartir las fotos con nosotros  para ver tus mejores platos.

By Gimar

Somos una empresa dedicada al mundo de la gastronomía del mar con altísimos estándares de calidad. Nuestra inspiración viene del arte culinario de ayer y de hoy. Trabajamos con esmero para ofrecer una experiencia de consumo excepcional.

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